Colombia: Debe detener los brutales ataques y asesinatos de manifestantes

Las autoridades colombianas deben dejar de reprimir brutalmente a las personas que protestan e investigar los asesinatos, ataques y uso excesivo de la fuerza por parte de polic√≠as y militares contra los manifestantes, dijo la alianza global de la sociedad civilCIVICUS. 

Desde el 28 de abril, los colombianos han salido a las calles para exigir justicia social y oponerse a una reforma tributaria. Las protestas tienen lugar en un contexto de creciente desigualdad y violencia, provocadas por el fracaso en la implementaci√≥n de los acuerdos de paz de 2016 y exacerbadas por la pandemia. Los manifestantes han sido fuertemente reprimidos  por la polic√≠a en varias ciudades    del pa√≠s. Los militares han sido desplegados para vigilar las protestas, lo cual solo est√° permitido en casos excepcionales y de forma temporal de acuerdo con el derecho internacional.

El domingo 2 de mayo, el presidente de la Rep√ļblica Iv√°n Duque M√°rquez retir√≥ el pol√©mico proyecto de ley de reforma tributaria, pero las protestas han continuado. La semana pasada el DANE  (el organismo de estad√≠sticas de Colombia) anunci√≥ que la pobreza aument√≥ en 2020, afectando a casi la mitad de la poblaci√≥n.  La creciente desigualdad ha intensificado los disturbios y la violencia en el pa√≠s. 

Las organizaciones de la sociedad civil en Colombia han condenado graves violaciones a los derechos humanos, incluido el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía, la represión violenta de las protestas, el asesinato y desaparición de manifestantes, los abusos sexuales, la detención arbitraria y el uso de armas de fuego.

El uso de la violencia contra los manifestantes se produce en un contexto de fuerte estigmatizaci√≥n contra los manifestantes. La sociedad civil en Colombia ha  condenado los  pronunciamientos del gobierno nacional y local contra la movilizaci√≥n,  que compar√≥ a los manifestantes con "v√°ndalos" y  sugiri√≥ que est√°n vinculados a grupos armados ilegales.

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) dijo  que mientras estaban en una misi√≥n de verificaci√≥n la noche del 3 de mayo, la polic√≠a abri√≥ fuego contra los manifestantes, al parecer matando e hiriendo a varias personas en la ciudad de Cali. Grupos de derechos humanos que acompa√Īaban al ACNUDH fueron atacados, amenazados y recibieron disparos por parte de la polic√≠a. As√≠ lo  confirm√≥  la representante del ACNUDH en Colombia, Juliette de Rivero, quien agreg√≥ que ninguno de los miembros de la misi√≥n result√≥ herido.

En una semana de protestas, las organizaciones que hacen monitoreo han documentado cientos de violaciones de los derechos humanos. Hasta el 3 de mayo, el Defensor del Pueblo de Colombia hab√≠a  registrado al menos 19 muertos desde el inicio de las protestas, y la sociedad civil inform√≥ de m√°s casos que a√ļn no han sido confirmados. El  grupo de derechos humanos Defender la Libertad dice que  unas  300 personas resultaron heridas y casi un millar de manifestantes fueron detenidos.  El grupo de la sociedad civil  Temblores  tambi√©n document√≥ nueve casos de violencia sexual por parte de la fuerza p√ļblica y 56 denuncias de desapariciones durante las protestas. La Fundaci√≥n  por la Libertad de Prensa (FLIP) tambi√©n  document√≥  70 ataques contra los medios de comunicaci√≥n.

"Lo que estamos viendo ahora es una escalada de violencia del gobierno Duque contra la movilización social, que cada vez es más letal. La introducción de acciones de "ayuda militar" ha legalizado el uso de la fuerza militar para reprimir el legítimo derecho a protestar y manifestarse pacíficamente", dijo Gina Romero, de la Red para la Democracia-Redlad de América Latina y el Caribe.

"CIVICUS recuerda al gobierno de Colombia que la libertad de reuni√≥n pac√≠fica es un derecho humano fundamental articulado en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol√≠ticos (ICCPR) de las Naciones Unidas. El derecho a reunirse para expresar puntos de vista colectivos es una piedra angular de una sociedad libre y abierta",  dijo Natalia G√≥mez Pe√Īa, Oficial de Promoci√≥n y Campa√Īas de CIVICUS para Am√©rica Latina.

"Incluso si una asamblea incluye participantes violentos, los est√°ndares internacionales de derechos humanos no permite a las autoridades usar fuerza excesiva contra los manifestantes. Al usar la fuerza, los organismos encargados de hacer cumplir la ley y sus oficiales no deben usar armas de fuego para dispersar a las multitudes y no pueden usar indiscriminadamente armas no letales como gases lacrim√≥genos", continu√≥ G√≥mez Pe√Īa.  

CIVICUS hace un llamado al gobierno colombiano para que garantice el derecho a la manifestación pacífica, la libertad de expresión, la seguridad, la vida y la integridad de todas las personas que participan en la huelga nacional.

Colombia es calificada como REPRIMIDA  por el CIVICUS Monitor, una plataforma en l√≠nea que mide el estado de las libertades c√≠vicas, incluyendo las libertades de expresi√≥n, reuni√≥n y asociaci√≥n, en todos los pa√≠ses.


Entrevistas

Las entrevistas est√°n disponibles con:

  • Natalia G√≥mez Pe√Īa, Oficial de Promoci√≥n y Campa√Īas de CIVICUS para Am√©ricaLatina;
  • Gina Romero, de la Red para la Democracia de Am√©rica Latina y el Caribe-Redlad.

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ACERCA DE CIVICUS

CIVICUS es una alianza global de organizaciones y activistas de la sociedad civil, dedicada a fortalecer la acción ciudadana y la sociedad civil en todo el mundo. CIVICUS cuenta con más de 10.000 miembros en todo el mundo.