República Dominicana: grandes oportunidades pero mayores retos para la movilización de recursos domésticos

AddysEl término sostenibilidad se utiliza cada día más por las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en América Latina y el Caribe, las cuales se sienten crecientemente desafiadas por los constantes cambios en la arquitectura de financiación que da soporte a la región. Primero, la crisis financiera global que sumergió al mundo hace una década redujo significativamente la cooperación internacional que era la fuente principal de fondos para la mayoría del sector. Luego, las nuevas realidades producto de las economías en desarrollo también han afectado la cantidad y el tipo de fondos accesibles para las OSC. Y no se puede dejar de mencionar la presión en el financiamiento impuesta por el auge del populismo en muchos países. Bajo estas circunstancias, un número creciente de OSC se preguntan si podrán asegurarse un futuro.

“Regularmente consultamos a nuestros miembros sobre sus necesidades y, en los últimos años, la mayoría de respuestas destacan preocupaciones sobre su sostenibilidad financiera”, dijo Addys Then Marte, directora ejecutiva de Alianza ONG, una red multisectorial de 36 ONG en la República Dominicana, miembro de la alianza CIVICUS. “Más que preocupados, algunos hasta se sienten amenazados por estas circunstancias de financiación”, agregó.

Para hacer frente a estas preocupaciones, Alianza se unió a una iniciativa piloto lanzada en el 2018 por la red AGNA –un grupo de redes nacionales y regionales de la sociedad civil coordinado por CIVICUS– con el fin de crear conciencia y allanar el camino para la movilización de recursos domésticos como una alternativa de financiación para la sociedad civil. AGNA está apoyando a redes nacionales de la sociedad civil para que establezcan y desarrollen diálogos multisectoriales a nivel nacional, en los cuales las OSC trabajan junto a representantes del gobierno, organizaciones filantrópicas, el sector privado y otros actores interesados para fortalecer la infraestructura que propicie un mejor contexto para la movilización de recursos domésticos para la sociedad civil.

Addys Then Marte charló con CIVICUS sobre su experiencia siendo el primer miembro de AGNA en implementar un diálogo nacional (la organización West African Institute of Civil Society está realizando otro en Ghana), sus hallazgos y las acciones que tienen en agenda para mejorar la sostenibilidad financiera de las OSC en la República Dominicana.

En su opinión, ¿qué fue lo que disparó esa preocupación profunda sobre la sostenibilidad financiera en los grupos de la sociedad civil en la República Dominicana? 

Nuestra economía ha mejorado en los últimos años –hemos avanzado en términos del producto interno bruto per cápita y en el índice de progreso humano– y una consecuencia de esto es que la ayuda internacional dejó de ser nuestro principal socio donante. Pero, al mismo tiempo, el 30% de nuestra población vive bajo la línea de la pobreza y la inequidad va en aumento. Así que seguimos necesitando recursos, pero ahora están menos disponibles y es más difícil hallarlos y atraerlos. El problema es que la mayoría de nosotros no estábamos preparados para este cambio ni para lidiar con nuevas modalidades de financiación que nos exigen ser más especializados y competitivos. Nuestros miembros no sienten tanta seguridad sobre su futuro bajo estas nuevas circunstancias.

¿Cuáles son estas nuevas modalidades de financiación?  

Una parte clave del trabajo que hicimos gracias a AGNA fue precisamente identificar bien nuestros nuevos socios de financiación y las nuevas modalidades de financiación que hemos visto en la República Dominicana. Logramos definir cuatro fuentes principales: la primera es la entrega de servicios que hacen las propias organizaciones; la cooperación internacional ahora está en segundo lugar; el tercero es el Estado que nos aporta fondos por medio de subsidios y licitaciones; y por último está el sector privado que siempre ha sido una fuente de filantropía pero ahora ofrece otras modalidades mediante sus programas de responsabilidad social empresarial (RSE), con sus propias fundaciones y otro tipos de alianzas.

¿Cree que esta diversificación del paisaje de financiamiento en el país podría ser positiva para crear ese ambiente más propicio para la movilización de recursos domésticos para la sociedad civil? 

Eso fue lo que analizamos durante el diálogo nacional. Invitamos a más de 80 actores de diversos sectores para discutir los hallazgos preliminares del diagnóstico sobre este contexto de financiación. Esto nos ayudó mucho a ampliar nuestra visión. Juntos logramos identificar las oportunidades y retos que hay y, además, las mejoras necesarias en nuestro sector y en otros sectores para habilitar este ambiente. Vemos que sí hay buenas oportunidades para promover la sostenibilidad de la sociedad civil mediante la movilización de recursos domésticos, pero hay bastantes retos y trabajo que hacer.

¿Cuáles son los principales retos que deben ser enfrentados? 

Encontramos varios, pero resaltamos las áreas de trabajo más importantes para empezar a promover la movilización de recursos domésticos en el país: crear capacidad dentro de la sociedad civil, aumentar la transparencia entre los distintos sectores y contar con mejores incentivos legales para que las OSC puedan captar apoyo.

¿Identificaron lo que debe hacerse o mejorarse en cada área? 

Se deben hacer inversiones significativas para crear y fortalecer las capacidades dentro del sector porque la mayoría de las OSC no se sienten suficientemente preparadas, fuertes y competitivas para hacer frente a estas nuevas condiciones de financiación. Por ejemplo, aplicar para fondos públicos requiere ciertos conocimientos, habilidades y hasta una estructura interna que algunas organizaciones no tienen. Si queremos aprovechar los recursos del sector privado tenemos que poder crear estrategias y propuestas que hagan nuestras causas atractivas para las empresas, para sus programas de RSE y hasta para sus mercados. Y si queremos explorar oportunidades para captar fondos del público (crowdfunding) nos exponemos a algo diferente que requiere otro tipo de habilidades.

En el tema de transparencia vimos dos aspectos de mejora claves. Nuestras organizaciones deben tener mecanismos de rendición de cuentas óptimos para reportar cómo usamos o vamos a usar los fondos, los cuales deben responder a las necesidades de los distintos donantes. Esto es especialmente relevante porque ahora tenemos que acercarnos constantemente a nuevos donantes que quizá no nos conocen. Por otro lado, los donantes también deben ser transparentes con nosotros y ser claros sobre cómo se asignan los fondos.

Durante este diálogo nos hemos dado cuenta de que a menudo hay poca claridad sobre los requisitos para solicitar subvenciones, contratos, licitaciones y otros fondos, a veces tampoco hay respuestas claras sobre por qué cierto actor recibió los fondos, y otras veces las oportunidades ni siquiera se publican abiertamente, entonces no son accesibles para todos.

La última prioridad es que debemos mejorar en cómo promovemos los incentivos legales existentes para captar fondos para nuestras organizaciones, y necesitamos apoyo del gobierno para mejorarlos y crear nuevos. Por ejemplo, en nuestro país las empresas privadas pueden deducir 5% de su impuesto de la renta corporativo cuando hacen donaciones a organizaciones sin fines de lucro y de caridad, pero muchas de las empresas con las que hablamos dijeron que no lo sabían. Un número considerable de quienes sí conocían la ley dijeron que era un proceso muy burocrático y varios nos explicaron que hay otros sectores que ofrecen incentivos más atractivos, como los incentivos fiscales para apoyar a la industria cinematográfica nacional, en donde las empresas además tienen espacios para exponer sus marcas.

Luego del diálogo nacional, ¿qué pasos siguen para Alianza como parte de este proceso? 

Estamos desarrollando una estrategia nacional 2020 para la movilización de recursos domésticos que incluye actividades realistas en cada área de prioridad. Esta estrategia contará con el apoyo de Alianza y de varios actores que participaron en el diálogo nacional, ya que tenemos claro que podrá avanzar solo mediante alianzas y cooperación multisectoriales. ¡No podemos hacer esto solos! Sabemos que romper estas barreras de financiamiento para el sector tomará bastante tiempo y muchos diálogos políticos y voluntad política, pero estamos dando un paso importante para atender la sostenibilidad de la sociedad civil en nuestro país.

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