
Kenia Hernández, México
Soy Kenia Hernández, coordinadora del Colectivo Zapata Vive, un movimiento campesino que defiende los derechos a la tierra, la identidad colectiva y promueve diferentes formas de resistencia pacífica frente a los modelos de desarrollo desfavorables impuestos por el Estado mexicano. También lidero el Movimiento Nacional por la Libertad de los Presos Políticos.
En varias ocasiones he sido objeto de acoso a causa de mi trabajo como defensora de los derechos humanos. El 18 de octubre de 2020 fui detenida arbitrariamente por agentes de policía no identificados en una caseta de peaje de la autopista Amozoc, en el estado de Puebla. Posteriormente, fui trasladada a prisión, enfrentándome a cargos infundados de «robo con violencia».
El 19 de febrero de 2021, el Juzgado Penal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Almoloya de Juárez, estado de México, me condenó a diez años y seis meses de prisión bajo cargos infundados de «robo con violencia».
Mi salud se ha deteriorado considerablemente debido a las condiciones insalubres a las que estoy sometida en la prisión de máxima seguridad Centro Federal de Readaptación Social Femenil (CEFERESO) Núm. 16 en el municipio de Coatlán, en el estado de Morelos, donde estoy detenida desde octubre del 2020.
La detención de defensores de derechos humanos y líderes políticos en México es un claro ejemplo de un sistema que genera miedo y abusa del poder con impunidad.
El CIVICUS Monitor califica el espacio cívico de México como “represivo”.
