CIVICUS conversa sobre la situación tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela con Guillermo Miguelena Palacios, director del Instituto Progresista Venezolano, un centro de pensamiento que promueve espacios de diálogo y liderazgos democráticos.
El 3 de enero, una intervención militar estadounidense culminó con el arresto y la extradición del presidente Nicolás Maduro, quien se había mantenido en el poder tras negarse a reconocer los resultados de las elecciones de julio de 2024, ganadas por la oposición. Sin embargo, el poder no pasó al presidente electo, Edmundo González, quien permanece en el exilio, sino a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, en virtud de un pacto que preserva los intereses de los mandos militares, el partido gobernante y la familia presidencial. Las esperanzas de una restauración democrática se desvanecen ante un proceso que da prioridad al control económico y social.
